viernes, 10 de diciembre de 2010

Los hijos del Estado



Sólo era cuestión de tiempo.
 
Nuestros hijos no son nuestros; son del Estado, esa creación monstruosa que no para de crecer y que está engullendo nuestras vidas. Se me revuelve el estómago cada vez que pienso en el sistema fiscal, en el sistema sanitario, en el sistema judicial y en el sistema educativo. Pero, hoy, lo que se me revuelve es el útero.

 
 
Sería ridículo si no fuera tan terrible. O se está escondiendo parte de la información y había más motivos para la retirada de la custodia o la medida resulta totalmente desmesurada y abusiva. Puestos a darle el dinero a alguien ¿por qué no se lo dan a la familia de origen, si el único problema era la falta de recursos económicos? 
 

Mientras Alemania, Suecia y España persiguen a las familias homeschoolers "por el bien de los niños" y ahora ,también, a las familias en paro, ese mismo Estado del "Bienestar" ignora la desaparición de un niño durante dos años.
 
 
Nos hemos creído que necesitábamos un estado protector y hemos dejado que creciera demasiado. Nos quitaron el dinero, nos quitaron el tiempo y ahora nos quitan a nuestros hijos. ¿Qué nos queda?