sábado, 19 de febrero de 2011

#operaciongoya. Crónica de una gala censurada.



Recoge el Goya a la mejor actuación masculina y, en vez de dedicárselo a su familia o a sus compañeros, se lo dedica al Gobierno español: “Para recordarle que ganar las elecciones no es un cheque en blanco. Tiene la obligación de escuchar al pueblo.” Corría el año 2003 y el Goya a la mejor actuación masculina fue para Javier Bardem, por la película Los lunes al sol. Lo que no sabía Javier es que la hemeroteca le iba a dejar en evidencia ocho años después, cuando el grupo Anonymous organizó una manifestación llamada “Operación Goya” en protesta por la famosa y polémica Ley Sinde. Cuando él dedicó su Goya a sus compañeros, a su mujer y a su hijo.


13 de febrero de 2011. Los manifestantes se reúnen a la entrada del Teatro Real la noche de la ceremonia y cubren sus rostros con máscaras de Guy Fawkes, de la película V de Vendetta. Desde sus blogs, aseguran que no perderán el respeto y la compostura.  A media tarde la policía hace acto de presencia y empieza a pedir identificación a la gente que va llegando. Hace frío y llovizna, pero los manifestantes acuden a la cita con sus máscaras, sus pancartas y sus consignas: “Censura no es cultura”, “contra Sinde el pueblo no se rinde”. Llega Imanol Arias y saluda a los Anonymous, ganándose sus aplausos. 


La web de la Academia de Cine ha caído hace horas. Miles de personas siguen la gala vía Twitter. En Twitter sólo se pueden publicar frases de 140 caracteres. Todos los mensajes sobre un mismo tema pueden encontrarse fácilmente si sus autores han puesto el símbolo # delante de la palabra que define el tema. Además, Twitter publica la lista de los temas más comentados (los “trending topics”) a nivel mundial y también por países. Esta noche, #operaciongoya es el  trending topic número 1 a nivel mundial pero, curiosamente, no aparece entre los trending topics españoles. ¿Comienza la censura?

“Siga la gala en directo”, decía la web de RTVE. Pero, a las 20.15, cuando se esperaba la llegada de la Ministra Sinde, TVE corta la emisión en directo. Llega Álex de la Iglesia pero no la Ministra. TVE pasa la emisión al Canal 24 horas. Leo en #operaciongoya: “Periodistas, la noticia está en la calle. Dentro sólo hay canapés”. Javier Bardem llega con guardaespaldas. Los Anonymous gritan: “Que venga la Ministra” y “Alex, amigo, Sinde te ha vendido”. Llegan los antidisturbios y empiezan a echar a la gente. De la Iglesia declara: “tienen todo el derecho a manifestarse”. Leo en #operaciongoya: “no les tiréis huevos, tiradles dvds vírgenes”. Llega Assumpta Serna con un cartel que pone “Viva Wikileaks” y, un minuto después, aparece la esperadísima Ministra Sinde. TVE baja el volumen de los micrófonos para que no se oigan los abucheos. La locutora de TVE dice que “más de mil personas han acudido a ver a sus ídolos a pesar de la lluvia”.


Álex de la Iglesia, en la que será su última intervención como Presidente de la Academia de Cine, hace un discurso impecable que los realizadores de TVE amenizan con primeros planos de las ministras al borde de un ataque de nervios. Un auténtico poema. Leo en #operaciongoya “Sorprendente, valiente… y a la calle. España en estado puro”.

“Sin el público no somos nada” dice Alex; y se hace el silencio en la sala. “Sin los actores no somos nada”, dice Alex; y la sala estalla en aplausos. “Internet no es el futuro, es el presente. Los internautas son personas”. Sinde intenta poner cara de póquer. Casi lo consigue. El discurso de Alex es censurado en Youtube cinco minutos después de que lo suban. Leo en #operaciongoya “¿Por qué toda la sala le ha aplaudido si no estaban de acuerdo con él?”

En sus respectivos discursos, ninguno de los galardonados hace el más mínimo guiño a su Presidente ni ninguna referencia a la Ley Sinde.

Mientras la policía está ocupada controlando a los Anonymous, va y se les cuela el imbécil de Jimmy Jump (lo de imbécil no lo digo yo, lo dijo Buenafuente, a la sazón presentador de la gala). Y Santiago Segura tomándole el pelo al personal, promocionando su película y sin mojarse, no vaya a ser que le censuren a él, le boicoteen y no le toque ningún pellizco de los más de 80 millones de euros con que los españoles subvencionamos a la industria del cine. Más de ochenta millones de euros. Cuando la tasa oficial de paro supera el 20%. Esto es, 5 millones de personas que, estando en edad de trabajar, no tienen trabajo. Perdón, que me pongo a hablar de paro y economía y me desvío del tema, que es el Cine, con C de Censura. (Leo en #operaciongoya: “¿Y si al hacer la Declaración de la Renta pudiéramos poner cruces para decidir que subvencionamos y qué no? Cambiaría el percal, ¿verdad?”).

“Tienen la obligación de escuchar al pueblo”, había dicho Bardem años antes. Y el pueblo, este año, no ha acudido a ver a “sus ídolos” sino a mandarles un claro mensaje. Tienen la obligación de escucharles pero, pocos días después, el Congreso de los Diputados aprueba la Ley Sinde con 323 votos a favor (correpondientes a PSOE, PP y CiU), 19 en contra (PNV, ERC, BNG, ICV, UPyD, CC y uno del PSOE que, según dicen, se equivocó) y una abstención (de uno del PP que, según dicen, también se equivocó). Además, estuvieron ausentes cinco parlamentarios del PP, uno del PSOE (Moratinos, para más señas) y uno de CiU (Durán i Lleida). Lo que no sabemos es si estas ausencias fueron intencionadas o si fue simple dejación de sus funciones. Tampoco sabemos si nos acordaremos de estos datos cuando nos toque volver a las urnas. 
Nosotros, los internautas.

 *Artículo publicado el 19.02.2011 en Ultima Hora Menorca.