sábado, 23 de abril de 2011

El perverso Plan E





Un amigo me comentó que iba a estudiar Derecho porque quería dedicarse a la política. Le dije que más le valdría estudiar economía e historia si no quería terminar haciendo el ridículo más espantoso, como ese tal José Luis Rodríguez que ha llevado a España a la ruina. Que se empeñó en negar la crisis y, mientras ignoraba ese hecho, no analizaba la situación en busca de soluciones, por lo que, lógicamente, la crisis se agravó hasta un extremo altamente preocupante.


Los observadores nacionales e internacionales venían pidiendo reformas estructurales en España desde hace años. Pero el actual Presidente lo tiene todo bajo control y, por respuesta, ideó y aplicó el llamado Plan E, un plan similar al que Obama aplicó en Estados Unidos y que también fracasó. De los cuatro ejes de actuación, el más conocido es el referente a las medidas de fomento del empleo que se supone que funciona así: 

El Gobierno crea un Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local y abre los plazos para que los Ayuntamientos soliciten financiación para realizar las obras permitidas, que deben ser de nueva planificación y de ejecución inmediata. Se acepta la solicitud, se realiza la obra (que repercute en el beneficio del municipio y que conlleva la contratación de personal y, por tanto, la reducción del paro), el Estado paga, los alcaldes inauguran (excepto ahora, que estamos en período de “ley seca” electoral) y los ciudadanos están encantados con lo mono que ha quedado su pueblo con esos parques infantiles, esos carriles bici y esos semáforos estupendos, sobre todo teniendo en cuenta que no les ha costado “nada” porque “lo ha pagado el Estado”. Bendito Estado.

Pero, en realidad, funciona así: nosotros, los ciudadanos, trabajamos todo el año para pagar impuestos y tributos varios (recuerden que, cada vez que compramos un producto, estamos pagando IVA; cuando compramos alcohol, tabaco o gasolina, estamos pagando sus respectivos impuestos especiales; luego pagamos el impuesto de circulación, el IBI y el IRPF, entre otros muchos) Ahora, además, el Estado aumenta su actividad recaudatoria porque necesita fondos con los que pagar las obras del dichoso Plan E, así que prohíben fumar y circular a más de 110km/h, llenan las calles de “zonas azules” y aprueban otras muchas leyes para recaudar multas. Los ayuntamientos, para no “perderse” el dinero “del Estado” solicitan financiación para realizar obras que quizás no son necesarias, en plazos que quizás no les convengan, pero deben cumplir los requisitos del Plan E si no quieren quedarse sin el dinero. Así que contratan al personal (del que sólo un tercio proviene de las filas del INEM, así que lo de reducir el paro está visto que no se da) y luego adelantan el pago con cargo a las arcas municipales porque resulta que el famoso dinero “del Estado” no termina de llegar. Resultado: endeudamiento excesivo e inesperado de los municipios, empresas que no cobran por los trabajos realizados y obras y reformas necesarias que quedan sin hacer porque se han priorizado las del Plan E.

Así que tenemos a un Presidente del Gobierno que, ignorando al Gobernador del Banco de España y a otros muchos que le avisaron, ha aplicado una política de estilo keynesiano que no ha servido para reducir el paro, ni para reactivar la economía. Nos ha llevado a ostentar el dudoso honor de liderar la tasa de desempleo en Europa (con un 20,3%, seguidos de cerca por Letonia, Estonia y Lituania y muy muy lejos del 7% de Alemania o del 3,8% de Austria) y nos ha endeudado de por vida (a nosotros, a nuestros hijos y, probablemente, también a nuestros nietos). Nos quita el dinero a los ciudadanos (vía impuestos y multas) para luego dárselo a los Ayuntamientos y decirles exactamente cómo y cuándo gastarlo. “El pesimismo nocrea trabajo”, dijo en el año 2003. Bien, está visto que su optimismo, tampoco. 


2 comentarios:

Nenso dijo...

Exaltada Laura. Como contribuyente hasta los ..... que soy, estaría de acuerdo contigo si no pusieras como único inútil al tal Zapatero.
Para tanta ruina hacen falta muchos mas , no tan solo a nivel Nazional sino a todos los niveles autonomico,i local.
Dicho esto,huele en ti el tufo del PP. Saludos.

AT dijo...

La entrada al blog me ha encantado. No se puede escribir mas claro. Gracias