sábado, 12 de noviembre de 2011

Quién se ha llevado nuestro dinero


Durante el año 2010, la Secretaría General de Política Social y Consumo otorgó subvenciones por valor de casi diez millones de euros (10.000.000). Unos seis millones se destinaron a Servicios Sociales. Medio millón, a la lucha contra la pobreza y la exclusión social. Y más de tres millones, a la familia y la infancia. Ese mismo año, el Ministerio de Asuntos Exteriores repartió la friolera de veinticinco millones y medio (25.500.000) a diversas organizaciones, nacionales y extranjeras, que desarrollaran proyectos para la cooperación internacional y el desarrollo. La fundación peruana Triángulo (colectivo gay) se llevó 137.600 euros. La Associació Catalana de Temps de Lleure se llevó 350.000 euros para desarrollar un proyecto en Marruecos. La Organización Navarra de Ayuda entre los Pueblos, 505.000 euros para un proyecto en el Congo. El Centro de Estudios Amazónicos, 250.000 euros para Bolivia. La Fundación del Valle, 300.000 euros para el empoderamiento de la mujer en Guatemala. Otros 300.000 euros se destinaron al desarrollo de políticas locales de empleo en Argelia. Entre otros muchos.




En el año 2011, con el paro subiendo y Europa a punto de rescatarnos o de darnos la patada definitiva, el Gobierno español demuestra no haber aprendido la lección: la movilidad de profesores y estudiantes universitarios entre Francia y España nos ha costado 80.000 euros (pueden verlo en el BOE nº 262, de 31 de octubre). Ese mismo mes, la ONG presidida por la esposa del Señor Rubalcaba se embolsó 200.000 euros. El Ministerio de Sanidad concedió ayudas por valor de 524.800 euros a tres asociaciones gays (publicado en el BOE del 6 de septiembre). Poco después, dedicamos 300.000 euros a “proyectos de profundización en la consolidación de las competencias básicas como elemento esencial del currículo” (BOE nº265, de 3 de noviembre). El 10 de noviembre, a sólo diez días de las elecciones generales, el cine español se llevó subvenciones por valor de 2.000.000 de euros (BOE nº 271).

Ésta es sólo una parte de todas las subvenciones y ayudas que se han concedido en los últimos dos años. Da igual que España tenga un déficit descomunal y que haya cinco millones de parados. Nosotros vamos y les regalamos un dinero que no tenemos a otros países del mundo para su desarrollo agrario, sus estrategias feministas, el fomento de empresas culturales y creativas o la normalización del colectivo gay.


A todo ello hay que añadir otro tipo de gastos, como lo que nos cuestan las “misiones de paz” o los casi 65 millones de euros que se han embolsado los partidos políticos con representación parlamentaria, de los cuales casi un 82% se ha destinado al PP y al PSOE. Ésta es nuestra democracia. Nuestro “estado social y democrático” que se dedica a fomentar políticas de empleo en otros continentes mientras aquí nos pasamos los lunes al sol. Nuestro “estado del bienestar” que se ocupa del bienestar de los gays, lesbianas y transexuales de otros lugares antes que del bienestar de todos los españoles, se acuesten con quien se acuesten.

Y este es, en fin, el gobierno que hemos tenido y mantenido y que, muy probablemente, será sustituido por otro que tal baila.