sábado, 11 de febrero de 2012

Lactancia: censurada



Facebook censura de sus páginas aquellas fotos que muestren a madres amamantando a sus hijos porque las considera ofensivas.

Leslie Power
La chilena Leslie Power, psicóloga clínica especializada en desarrollo infantil y líder del movimiento por un postnatal íntegro de seis meses, fue la primera víctima conocida de esta censura. La compañía de Mark Zuckerberg no sólo censuró sus fotos sino que eliminó por completo su cuenta en la red social.

El grupo de apoyo a la lactancia materna, The Leaky Boob, también vio censurada su página en Facebook. Y muchas madres han tenido que retirar las fotos en las que amamantan a sus hijos.



Eso sí, millones de adolescentes (y de adultas) cuelgan en sus muros fotos en las que el decoro brilla por su ausencia y en las que, en ocasiones, se aprecia más parte del pecho que en las fotos de lactancia.

Las mujeres se han organizado para protestar contra la censura de la lactancia en Facebook. Han creado grupos dentro de la propia red social; el más famoso, uno llamado “Hey, Facebook, breastfeeding is not obscene” (“Hey, Facebook, la lactancia materna no es obscena”); han acordado un día en el que cambiar masivamente las fotos de perfil por fotos de lactancia; y, finalmente, el pasado día 6 de febrero, organizaron una protesta mundial ante las sedes de la compañía en diversas ciudades.

Sin embargo, hasta donde alcanza mi conocimiento, Facebook es una empresa privada y tiene derecho, por tanto, a establecer las normas de uso y etiqueta que considere adecuadas. Que la mayor parte de la población mundial (sobre todo la femenina) considere que algunas normas no son en absoluto adecuadas no tiene por qué afectar a quienes las establecen. La censura de las fotos de lactancia únicamente pone de manifiesto la profunda ignorancia de los responsables de esta empresa. Y, aunque resulta loable que algunas mujeres, que se han sentido ofendidas y atacadas, se organicen para intentar cambiar esa absurda norma, es del todo inadecuado que lo planteen en términos de reivindicación de derechos. Se puede reivindicar (como se ha hecho cuando ha sido necesario) el derecho a amamantar en lugares públicos. Pero no se puede reivindicar el derecho de colgar fotos de lactancia (o de cualquier otro tipo que se hubiera prohibido) en un lugar, físico o virtual, que es una propiedad privada, porque no existe semejante “derecho”.

Escribo esto desde mi absoluto rechazo a la censura de las fotos de lactancia en Facebook (o en cualquier otro lugar) y desde mi más profundo respeto hacia las mujeres que han asumido una actitud activista para mostrar su disconformidad y tratar de conseguir que los responsables de Facebook cambien su criterio.

Pero insisto en que esta lucha no debería plantearse en términos de derechos violados. Lo que deberían hacer las mujeres que se hayan sentido gravemente ofendidas es exponer su punto de vista a Facebook mediante una comunicación formal (no mediante una manifestación a las puertas de sus oficinas) y, en caso de que la empresa no cambie su decisión, dar de baja sus cuentas en la red social. Nadie está obligado a ser usuario de Facebook. Estamos allí voluntariamente y, cuando abrimos nuestras cuentas, dijimos haber leído y aceptado los términos de uso (lo cual no era cierto, porque nadie lee realmente los términos de uso en internet). Quien no esté dispuesto a aceptarlos, y no consiga hacerlos cambiar, lo que debería hacer es dejar de ser usuario de ese sitio.

Mark: aprende de Leonardo

No hay comentarios: