viernes, 31 de agosto de 2012

Ralph K. Swanson (1926-2012)




A sus 84 años, el veterano de la Segunda Guerra Mundial, Ralph Swanson, contactó conmigo vía Facebook para proponerme que colaborara con la Organización Liberal Internacional, dada mi condición de abogada y defensora de la libertad educativa en todas sus formas. Tras dos años de contactos y colaboraciones, el pasado mes de agosto seformalizó mi ingreso en la organización, en calidad de consejera y en sustitución de la también abogada Geraldine Ferraro. Pocos días después, supe que Ralph había fallecido el 2 de agosto en Saint Petersburg, Florida, a los 86 años de edad.


Ralph entró en la organización de la mano de Paul Gilson y del español Salvador de Madariaga, cuando al frente de la misma se encontraba Herbert George Wells. Los miembros del Grupo han colaborado, en diversas épocas, en la promulgación del Kellog Pact y de la Declaración de las Naciones Unidas, la desactivación de la Guerra Fría y mucho más. Ralph fue el último testigo superviviente de muchas de estas acciones así como de otros importantes proyectos iniciados durante los últimos setenta años.


No encuentro mejor manera de honrar a su memoria que traduciendo sus propias palabras, en un artículo que dirigió a los liberales de Costa Rica y que tituló “Hay trabajo que hacer”.


“Entendiendo el liberalismo internacional. El liberalismo moderno es un movimiento para la mejora del mundo mediante soluciones voluntarias, basadas en los derechos y, preferiblemente, abiertas y no autoritarias. En las últimas décadas se ha dado gran importancia a las soluciones voluntarias en las administraciones públicas y los sistemas jurídicos. La Organización Liberal Internacional opera como núcleo central de una red de activistas locales en cada área de mejora, ayudando a guiar, mejorar e inspirar las actividades, tanto a corto como a largo plazo. Tras empezar a principios de los años setenta con pocas personas en pocos lugares, para el año 2005 ya había grupos liberales modernos en muchos territorios y prácticamente en todos los países. Hemos guiado cambios masivos en la orientación pública (la ratio entre medidas fascistas y medidas liberales ha pasado del 40% y 5%, respectivamente, al 10% y 30%), colaborando a la apertura de la sociedad y revirtiendo la inclinación hacia sistemas políticos tiránicos. Por supuesto, todavía queda mucho por hacer en cuanto a los abusos al tiempo que elevamos la consciencia sobre la gran cantidad de maravillosas opciones y herramientas voluntarias que existen, desde cooperativas a mercados, universidades libres, nuevas formas de encuentro social y de espíritu empresarial. (…) Para entender el liberalismo, es necesario no confundirlo con sus aplicaciones concretas (gobierno limitado o formas de no gobierno; minarquismo, socialismo, anarco-loquesea, u otras formas de organización). ¡Todas ellas funcionan para alguien! La clave está en comprender que son herramientas para una sociedad voluntaria, proactiva, defensora de los derechos y no punitiva”.



No llegué a conocer a Ralph personalmente, pero puedo asegurar que tenía un gran sentido del deber para con la humanidad y que tenía, también, un gran sentido del humor, rasgo propio de las personas inteligentes. Descanse en paz.


viernes, 24 de agosto de 2012

Lo que los abogados (y nuestros clientes) debemos aprender de Brave




Brave (Indomable) es el título de la última película que Disney Pixar ha estrenado en España. Cuenta la historia de Mérida, una princesa que quería ser libre para escribir su propia historia. Siguiendo la tradición del lugar, el Rey convoca a los hijos de los tres Lores para competir por la mano de su hija. Las normas establecen que sólo los primogénitos pueden competir y que es la propia princesa quien elige el arma del combate. Así que Mérida, ni corta ni perezosa, decide dos cosas: una, que el arma del combate será el arco (cuya técnica ella misma domina espectacularmente); y dos, que ella, que también es primogénita en su casa, competirá por su propia mano. Por supuesto, Mérida gana el combate para el desespero de su madre, la Reina (porque, si no, ya no sería una película Pixar, sino sólo una película clásica de princesas de Disney). Pero Mérida ha cumplido las normas, sólo que de un modo imaginativo y diferente a lo que los demás daban por hecho.

¿Y qué es lo que podemos aprender de esta escena? Que la justicia no es más que un juego con una reglas determinadas y que, cuanto mejor conozcamos esas reglas, mejor podremos aplicarlas en nuestro favor. Y que en cada caso del que nos ocupamos tenemos la posibilidad de reinventar el uso que le damos a las normas, sin necesidad de incumplirlas. Ahora bien, hay unos básicos que deben respetarse.

He visto a abogados penalistas y mercantilistas actuando en juicios civiles. Y perdiendo. La ética profesional (y personal) habría impuesto la necesidad de no aceptar el encargo. Es nuestro deber educar a los clientes para que sepan qué pueden esperar de cada uno de nosotros. El cliente no tiene por qué saber que un abogado penalista no le conviene para un juicio civil, aunque puede aprenderlo, como también aprendió que no le conviene pretender que el dentista le cure el cáncer.
También he visto a abogados defender a familias homeschoolers en base a los beneficios pedagógicos de esta modalidad educativa y a las graves (y evidentes) carencias del sistema escolar actual. Bien, ésta es una buena defensa para presentar en un medio de comunicación o en una ponencia de un congreso universitario, pero no ante un Juez. Ante un Juez lo que hay que hacer es darle a la legislación vigente las vueltas que hagan falta para que hable en nuestro favor. A Su Señoría no le importa que el sistema oficial haga aguas por todos lados; no le importa el posicionamiento de España en PISA y no le importa que el homeschooling refuerce enormemente el vínculo entre padres e hijos. Ni le importa ni debe importarle.

He visto a abogados repetir en juicio las técnicas y argumentaciones que fallaron en anteriores casos similares. El por qué se escapa a mi razón. Tal vez porque todavía existen abogados que sólo buscan el beneficio propio, aún a costa de la ruina de sus propios clientes. Por eso es importante que los ciudadanos se informen, que se preocupen por conocer qué debe hacer un abogado y cómo debe hacerlo, en lo que a deontología profesional se refiere. Después, apliquemos un poco de pensamiento lateral. ¿Quién dijo que la abogacía no es una profesión creativa?


viernes, 17 de agosto de 2012

Historias de terror en la piscina


Mateo sólo puede bañarse cuando su padre lo decide. Pablo sólo puede usar la piscina para practicar las habilidades nadadoras que le han enseñado durante todo el invierno en sus obligadas clases de natación. Lucía tiene que bañarse aunque le parezca que el agua está más fría que en el Polo Norte. Es agosto, están de vacaciones y tienen una piscina en casa. Pero no tienen ni voz ni voto sobre cómo y cuándo usarla.

Pablo y Nicolás juegan a tirarse juntos; de palillo, de bomba, de señor despistado, de remolino. Pero el papá de Pablo ha decidido que tiene que practicar. Le hace tirarse de cabeza, desde donde él dice, y nadar hasta la escalera más próxima. Salir y volver a tirarse. Salir y volver a tirarse. Hasta que el niño se atreve a decirle que está cansado, porque decirle que está aburrido sería una ofensa para el padre y quién sabe qué consecuencias traería semejante confesión. Así que le dice que está cansado, porque sabe que así podrá parar, y el padre empieza a contarle al socorrista lo débil que es su hijo, lo pronto que se cansa “sin hacer nada”. ¿Imaginan la humillación que debe sentir Pablo? Él en realidad no está cansado, le queda mucha energía para jugar en la piscina libremente. Pero como no le dejan hacerlo, usa la técnica que sabe que funciona para que su padre le permita no volver a tirarse para nadar hasta la escalera más próxima. Y lo hace asumiendo el riesgo de ser humillado delante de todos los demás. Porque el padre y el socorrista no están cerca el uno del otro, así que hablan a voz en grito, y todos los demás nos enteramos de lo que están diciendo. Somos testigos de la vergonzosa escena en la que un padre cree (erróneamente) que debe justificarse por la supuesta debilidad de su hijo. No sabe que los niños son tan frágiles que los podemos desequilibrar con una sola palabra. Lo que este niño ha aprendido no es natación. Lo que ha aprendido es que está bien decir cosas que no sientes para conseguir lo que quieres. Y ha aprendido que está bien burlarse de los demás ante desconocidos. Y ha aprendido que, en ocasiones, no queda otro remedio que soportar la burla. Pablo paga un precio por todos estos aprendizajes, un precio muy alto cuya moneda de cambio es su propia autoestima. La autoestima es fácil de perder y difícil de recuperar. La herida que su padre está provocando es una evidencia vergonzosa de la falta de respeto que la mayoría de los adultos tienen por los niños.

Si hay algo que define la buena crianza, ese algo es la consciencia. No es suficiente con tener buenas intenciones, ni con repetir patrones aprendidos sin antes examinarlos, no es suficiente con tener alegría (que, a veces, ni eso tienen los padres). Es requisitos imprescindible tener consciencia de lo que estamos haciendo, de quienes son nuestros hijos y de qué consecuencias (positivas o negativas) van a tener nuestros actos sobre ellos. A veces, la lección que aprenden nuestros hijos esjustamente la contraria de la que creíamos que les estábamos enseñando. Como cuando se aplica el time out y, para no llamarlo “tiempo fuera” que suena muy feo, lo llamamos “rincón de pensar”. Entonces todavía es peor, porque no sólo estamos provocando un sentimiento de abandono en el niño sino que, además y por si fuera poco, les estamos transmitiendo el mensaje de que pensar es un castigo. Esta es una idea muy peligrosa, que pensar es un castigo, que no es algo deseable.

Como también es peligroso el mensaje de que el niño no puede decidir por si mismo, ya no en cosas “importantes” sino en algo aparentemente tan simple como cuándo y cómo usar una piscina en verano. La tradicional idea de que el verano era la mejor época del año se sustentaba, no sólo en el hecho de que le buen tiempo alegra a cualquiera sino, sobre todo, en el hecho de que en verano los niños recuperábamos la libertad. ¿Les vamos a privar de este placer?


jueves, 16 de agosto de 2012

Libertarian International Organization



La web de la Libertarian International Organization hizo público ayer mi nombramiento como consejera del Grupo en sustitución de la recientemente fallecida Geraldine Ferraro. Quiero agradecer públicamene a Ralph Swanson y a Michael Gilson de Lemos la confianza depositada en mi para este cargo.

El texto completo puede leerse aquí en inglés. Publico a continuación, no obstante, un resumen libre en español para aquellos de ustedes que no dominen el idioma inglés.

La abogada Laura Mascaró Rotger sucede a la también abogada Geraldine Ferraro en el puesto de consejera del Grupo LIO (Libertarian International Organization), que media proactivamente en el diálogo por la democracia, el voluntarismo y la seguridad pública entre personalidades retiradas y jóvenes promesas, enfocando las amenazas a la humanidad con medios voluntarios.
 
La abogada, que fue candidata al Parlamento regional de las Islas Baleares, autora de temas sobre unschooling/homeschooling y crianza, releva a Geraldine Ferraro como consejera y asesora del grupo liberal internacional. 
Ferraro conoció al representante del grupo, Michael Gilson, a mediados de los años 80, durante su campaña por la vicepresidencia de los Estados Unidos y relevó  a William P. Rogers en su cargo de asesor del Grupo. Ferraro se encargó de asuntos como la igualdad de género, el debate internacional acerca del problema de la violencia doméstica, instanco a los partidos a adoptar una postura pro-derechos, así como la paz internacional y la cooperación científica en la inestable era post-comunista/fascista.
 
De Mascaró Rotger, quien recientemente participó en el Congreso Nacional de Homeschooling en España (país que, irónicamente, ha pasado de una posición favorable al homeschooling a su persecución activa, aunque parece que las tornas vuelven a cambiar, influenciando tanto a Europa como a América Latina), se espera que ayude a lograr la legalización del homeschooling como factor clave del nuevo concepto de familia moderna y no abusiva, entre otros objetivos.
El Grupo deriva de un proyecto que pretendía que los abogados de distintos países trabajaran conjuntamente para conseguir que la legislación internacional fuera efectivamente independiente de cualquier aparato estatal así como mediar proactivamente hacia el crecimiento de la autonomía local, iniciado originariamente por el Consejo Lemos en el siglo XVI. 
El Grupo funciona como un conjunto de redes informales e independientes para compartir experiencia, contactos y datos en asuntos de seguridad pública, y apaciguar situaciones problemáticas uniendo a las personas. Estamos sensibilizados con las tensiones paralelas entre el centralismo global o de otra índole  y el localismo provincial. Los contactos no pueden utilizarse en pro de objetivos propios o no profesionales. Los objetivos son una mejor democracia, la elección de servicio público y las normativas que bloquean las soluciones ciudadanas. Los miembros del Grupo han colaborado, en diversas épocas, en la promulgación del Kellog Pact y de la Declaración de las Naciones Unidas, la desactivación de la Guerra Fría y mucho más.



sábado, 11 de agosto de 2012

Domenic, tres años después


Hace exactamente un año les conté el extraño caso de Domenic Johansson, el niño secuestrado “legalmente” por el Estado Sueco. Les conté que la familia fue detenida y separada cuando se encontraban a bordo del avión que les iba a llevar a la India, país de origen de la madre y al que pretendían mudarse definitivamente para trabajar como misioneros laicos. Los cargos eran dos: falta de vacunación y falta de escolarización del niño. Cargos asombrosos si tenemos en cuenta que, en esa fecha, ninguna de las dos cosas era obligatoria en el país escandinavo.

¿Cómo puede un Estado detener a dos ciudadanos que no han hecho nada ilegal según las leyes vigentes? ¿Dónde quedó el principio general del derecho “no hay crimen ni pena sin ley”?

Domenic lleva tres años separados de sus padres. Las visitas fueron restringidas a una hora cada cinco semanas. Su padre se lo intentó llevar y lo encarcelaron. Su madre ha pasado varias veces por urgencias, con paros cardíacos. Han tenido pensamientos suicidas, lógicamente. La cara de Domenic ya no es la misma. Su mirada ya no es la misma. Imagino que su voz, tampoco.



En el todo poderoso Estado Sueco, admirado y envidiado por ciudadanos de otros estados que lo consideran un modelo casi ideal de “Estado del Bienestar”, se detiene a los ciudadanos que no han cometido ningún crimen, se separa a las familias ignorando el principio general del derecho por el que el interés superior del menor debe regir cualquier actuación en materia de familia, se produce un boicot mediático en la prensa nacional y, además, los tribunales tienen la extraña potestad de rechazar la actuación de un defensor manifiestamente incompetente. Obviamente, también tiene la potestad absoluta de interpretar el concepto de incompetencia a su antojo. Así, el defensor elegido por los Johansson ha sido rechazado ya en varias ocasiones. Todo lo que define y caracteriza al “Estado de Derecho” ha sido conculcado en un solo proceso. Se ha violado el interés superior del menor. Se ha impedido el derecho de defensa. Se ha negado la posibilidad de un juicio justo. Se ha ignorado el principio de legalidad. Se ha boicoteado la libertad de información.

En junio de este año, el tribunal declaró que la custodia no se les podía retirar de forma definitiva, así que aún hay esperanza para que Domenic sea devuelto a donde pertenece. Lamentablemente, ésta es la única alegría que han tenido en los largos tres años de secuestro institucional.


El abandono ha sido absoluto. Sólo el movimiento ciudadano a través de las redes sociales ha hecho posible que se conozca el extraño caso de Domenic y que sus padres se sientan apoyados. Mientras tanto, en algunos lugares de Europa, miles de ciudadanos piden más poder para el Estado, más servicios públicos, más prestaciones, más “derechos” reconocidos. ¿Cuándo pediremos más libertad? ¿Cuándo exigiremos que nos devuelvan la soberanía individual? ¿Cuándo dejaremos de desconfiar del prójimo? Toda esa gente que no ha querido saber nada de los Johansson porque “algo habrán hecho” debería preguntarse por qué si realmente hay “algo más” ningún representante del Estado Sueco ha hecho ninguna declaración al respeto; y por qué, incluso aunque hubiera algo más, existe tal grado de pasividad ante la inobservancia de los principios que configuran el Estado “democrático” y “de Derecho”. Piensen un poco. Hagan algo. Cualquiera de nosotros podría ser el señor o la señora Johansson. Nuestros hijos podrían ser Domenic.


viernes, 10 de agosto de 2012

Pedid y se os dará


Comida gratis
 (mañana)

Nos hemos dejado engañar porque era más cómodo creer que lo que nos contaban era cierto, que lo hacían por nuestro propio bien. Quisimos creer que, realmente, había cosas que son gratis y que teníamos derecho a ellas sólo porque sí, por nuestra cara bonita. Pero, como dijo Heinlein, no existen los desayunos gratis.

Es tentador reclamar derechos. También es tentador tratar de eludir la libertad, porque no hay libertad sin responsabilidad y, en ocasiones, la carga puede parecer demasiado pesada. Como escribió Erich Fromm, junto al deseo innato de libertad existe un anhelo instintivo de sumisión.

Crearon (creamos) un Estado para protegernos y ahora tenemos que protegernos de nuestro supuesto protector. Peor aún, creamos diecisiete pequeños Estados que no acaban de serlo pero que tienen ínfulas de grandeza. Los que gobiernan siguen usando el mismo argumento de que lo hacen por nuestro propio bien y, en parte, tienen razón. Queríamos tener una gran cantidad de servicios públicos y gratuitos y, para mantenerlos, hay que subir el IVA y otros impuestos. Obviamente, esto es por nuestro propio bien, para que podamos tener lo que queríamos. No en vano, Jesucristo y Mahoma coinciden en una parte importante de su mensaje: pedid y se os dará. Lo que algunos no quisieron ver es que el hecho de recibir tiene unas consecuencias.

Hemos asistido impávidos a la completa perversión de la ley, aunque nos seguimos llenando la boca de palabras altisonantes como “democracia”, “voluntad popular” y, sobre todo, “derechos humanos y sociales”. Hemos sido protagonistas del aberrante espectáculo de la destrucción de nuestra libertad. ¿Cuánto tardaremos en despertar? ¿Será cierto que no estamos preparados para asumir la carga de la libertad?

Dijo el escritor Mario Vargas Llosa, en su discurso de aceptación del Premio Juan de Mariana 2012, que “nadie aprecia tanto la libertad como aquellos que, por diversas razones, se han visto privados de ella”. Lo malo es que demasiada gente aún vive en el engaño, sin ser consciente de haber sido privado de la libertad. Tal vez hemos dado ya el primer paso, que es darnos cuenta de que la crisis económica sólo era la punta del iceberg. Ahora falta por ver cuán grande es el bloque de hielo sumergido y cuánto coraje nos falta para traerlo a flote.

Dice el Corán: "Alza tu cabeza, habla y serás escuchado, pregunta y serás contestado, intercede y la intercesión será concedida". Y dice la Biblia: “Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide recibe y el que busca halla y al que llama se le abrirá.Gandhi dijo: “El hombre es el producto de sus pensamientos. Se convierte en lo que piensa”.

Ahora, ¿qué pediremos nosotros, españoles de a pie? ¿Pediremos que exista, al fin, una verdadera separación de poderes? ¿Pediremos que nuestras administraciones  tengan un tamaño proporcionado? ¿Pediremos un sistema educativo fundamentado en la libertad y en el reconocimiento y aceptación de la diferencia? ¿Pediremos que dejen de quitarnos más del 40% de la riqueza que producimos? ¿O seguiremos pidiendo desayunos gratis?