domingo, 22 de septiembre de 2013

Los que vivimos




En diciembre de 2010 inauguré este espacio con un artículo sobre la educación en casa. Los que educamos en casa somos profundamente incomprendidos e injustamente perseguidos en muchos países, incluso en aquéllos en los que la ley, al menos formalmente, nos ampara. Nos toca vivir en permanente lucha contra el Estado, nos guste o no, porque debemos protegernos y debemos proteger a aquéllos a quienes más amamos: nuestros hijos.

A lo largo de ya casi tres años he ido poniendo negro sobre blanco otras historias sobre la lucha de hombres justos contra un entorno hostil: las anécdotas y los personajes varían, pero el trasfondo es el mismo. Tengo la convicción de que la vida humana y la libertad son los valores supremos que debemos defender de injerencias ajenas y por eso escribo aquí.


Tomé prestado el título de la primera novela de la escritora Ayn Rand, “We the Living” (“Los que vivimos”) porque, como ella misma aseguró, su novela no es una historia sobre la Rusia soviética de 1925, sino que es una historia sobre la dictadura y sobre la lucha del hombre contra el Estado. Y la dictadura es en esencia lo mismo en cualquier momento y lugar en que un grupo de personas utilice la fuerza para destruir la vida y la libertad de otros. No importan el año ni el país. Y no importa que la dictadura se disfrace de cualquier otra forma de gobierno, incluida la democracia. Sirva, pues, este espacio para reivindicar la libertad individual y para celebrar la vida, que es la razón de si misma.