viernes, 17 de julio de 2015

Londres con niños



Un día Damián me dijo que pronto se iba a celebrar la Minecon. 

Sí, yo también puse esa cara.

¿¿¡La qué!?? 

La Minecon, decía con toda naturalidad. Es la convención mundial de Minecraft, que se hace cada año en una ciudad diferente. Al parecer el año pasado no se celebró (tal vez porque Mojnag estaba en trámites de ser adquirida por Microsoft y había dudas de lo que pasaría con la empresa). Estuve pendiente del tema y, cuando se publicó el destino de 2015 y vi que era Londres, decidí que teníamos que ir. Pensé que tal vez tardaría años en volverse a celebrar tan cerca de casa. ¿Y si los años siguientes se hacía en Australia, Japón o Canadá? No sería tan fácil como ir a Londres y Damián está realmente metido en este mundillo, así que no lo dudé ni por un momento.

Conseguir entradas es difícil y sobre todo este año, que había mucha expectación por el hecho de que el año pasado no se celebrara. Para que os hagáis una idea: en la primera edición, en 2011, asistieron unas 200 personas. En la de 2015, 10.000.

La mitad de las entradas se pone a la venta un día concreto a una hora concreta y la otra mitad sale a la venta al día siguiente también a una hora determinada. Leí que, en años anteriores, se habían agotado en los tres primeros minutos. Pero, aún así, lo intenté. No lo conseguí pero tampoco me rendí. Seguí actualizando la página insistentemente, como Sheldon Cooper y sus amigos cuando intentaban conseguir entradas para la Comicon. Finalmente, alguien no debió conseguir completar la transacción y quedó una entrada disponible. ¡¡Horror!! No sabía qué hacer. Necesitaba al menos dos entradas. Idealmente, tres. Decidí comprarla porque sabía que luego podían devolverse. Así que la compré y seguí actualizando la página casi con desesperación. Media hora después, y en contra de todo pronóstico, aparecieron otras dos entradas disponibles. ¡¡Podíamos irnos los tres!!

Entonces decidimos que, ya que íbamos a Londres podíamos hacer un poco de turismo. Dos días de turismo y dos días de Minecon. Yo había estado dos veces en Londres pero eso fue antes de tener hijos, así que no sabía muy bien qué hacer esta vez. Finalmente, éstos son los lugares que visitamos (Londres da para mucho más, pero sólo teníamos dos días).

- Churchill War Rooms. Forma parte del Museo Imperial de la Guerra. Se pueden visitar las salas del gabinete de guerra, las oficinas bajo tierra desde donde Churchill y su equipo tomaron todas las decisiones sobre los movimientos británicos en la segunda guerra mundial. Cuando lo visité en el año 1996 sólo se podía ver el gabinete de guerra, pero ahora hay además un amplio museo sobre la vida de Winston Churchill con algunas aplicaciones interactivas, vídeos y objetos auténticos que le pertenecieron. La visita completa dura unos 90 minutos.



- Palacio de Westminster. No entramos, pero merece la pena verlo y dar un paseo por los alrededores. Vimos el Big Ben (que después Damián y su amigo Adri reprodujeron en Minecraft), las Casas del Parlamento, la Abadía de Westminster y el London Eye (la famosa noria a orillas del río Támesis). Desde allí fuimos caminando hasta Trafalgar Square a presentar nuestros respetos al almirante Nelson, a quien sentimos como propio dada su vinculación con la isla de Menorca (las lecciones de historia sobre el terreno siempre son las mejores).







- Museo de Historia Natural. Poco hay que decir sobre este museo. No pudimos ir al de Nueva York así que éste no nos lo perdíamos por nada del mundo. Aunque a mi, la verdad, no me gusta mucho la parte de los animales disecados... Pero, bichos aparte, es el típico sitio donde compraría la tienda entera.



- Museo de Ciencias. Fue, sin duda, el que más nos gustó a todos. Fuimos con unos amigos unschoolers que también estaban en Londres para ir a la Minecon. Lo mejor de este museo es que casi todo es interactivo y aprendes sin darte cuenta y divirtiéndote mucho. En realidad, yo aprendí algunas cosas que supuestamente me habían enseñado en el colegio. Si digo la verdad, casi tuvieron que echarnos porque era la hora de cerrar y no nos queríamos ir. Si hubiéramos tenido más días probablemente habríamos vuelto, porque la entrada es gratuita.









- Museo Británico. Una visita imprescindible en esta ciudad, sobre todo después de haber visto la película "Noche en el museo 3".

- Hyde Park. Fuimos porque nos venía de paso y teníamos un rato libre pero, sinceramente, prefiero el Parque del Retiro de Madrid. Eso sí, el Memorial a Diana de Gales es un lugar precioso, con un ambiente tranquilo y muy familiar. No dejéis de visitarlo si vais a Londres con niños pequeños.





La traca final del viaje fue la visita a la Minecon en la que, sin saberlo, ayudamos a obtener un record Guiness: el evento con mayor asistencia dedicado a un sólo videojuego. Fuimos 10.000 personas de todas las edades.




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