miércoles, 5 de abril de 2017

La guerra pedagógica


Llevaba tiempo queriendo hablar sobre este tema, que daría para un libro entero y finalmente me animé con este pequeño vídeo. Porque no me gusta que, por ser unschooler, me encasillen, me pongan etiquetas y me adjudiquen creencias e ideas que no tengo. Si esto es una guerra, a mi ningún bando me convence.

¿Y qué es lo que me convence?

Sólo la libertad. La auténtica libertad de creación de centros y la auténtica libertad de las familias para elegir centro (o ningún centro) y de cambiar cuantas veces lo consideren necesario. Así lo expliqué en este comentario a otro vídeo de mi canal de Youtube, que dejo aquí para que no se pierda:

Me lo han preguntado muchas veces pero nunca contesto porque no conozco esas pedagogías tan a fondo como para tener una opinión. En mi mundo ideal existirían todo tipo de escuelas; todas las que mencionas y muchas otras que aún están por inventar. Habría escuelas bilingües, trilingües y monolingües; escuelas laicas y escuelas religiosas; escuelas mixtas y escuelas diferenciadas; escuelas de pedagogía activa y escuelas de pedagogía tradicional; escuelas presenciales, escuelas a distancia y flexischooling; escuelas centradas en las humanidades, escuelas centradas en las ciencias y escuelas centradas en la tecnología, escuelas centradas en el deporte y un larguísimo etcétera. Para que cada uno pudiera elegir la que considerase mejor para cada uno de sus hijos. Yo quiero que todo esto exista, junto con el homeschooling y el unschooling, y que haya total libertad (legal y social) para pasar de unas a otras en función de las necesidades y preferencias del momento. Con lo que no estoy de acuerdo es con el movimiento que pretende imponer pedagogías activas en la escuela pública, porque tampoco funcionan para todo el mundo.



 




martes, 4 de abril de 2017

Niños en internet


Periódicamente hay que volver a hablar sobre la exposición de los niños en internet, su derecho a la intimidad, a su imagen y al anonimato. Sobre los peligros de mostrarlos en fotos y vídeos al mundo entero.

Creo que la revolución tecnológica nos supera un poquito, que nos cuesta comprender y aceptar que algunas cosas ya nunca volverán a ser como antes. Que la privacidad ya no es lo que era, para bien y para mal.

Nosotros tenemos claro lo que hacemos y por qué lo hacemos. También tenemos claro que no hay más peligro en la red que fuera de ella. Y no hacemos una distinción entre la "vida online" y la "vida real". Ambas son igualmente reales.


 

Al hilo de este tema, dejo este artículo publicado en El Mundo:


Tanto en el canal de Verdeliss como en el de Trillizos0201 participan menores de edad, y no es ningún secreto que la exposición pública de los niños en Internet genera ciertos peligros. Para la familia navarra, "nada en esta vida es seguro, estás tan expuesto en las redes como viviendo en una burbuja de cristal". Aseguran que, respecto a sus hijos, la tranquilidad se la da que ellos, como padres, son los que ponen el filtro: "Siempre vamos a velar por ellos. Saben de su repercusión en YouTube y la disfrutan. Incluso nuestro hijo de 11 años ya se ha creado su propio canal", revelan.  
Los padres de Álvaro, Pablo y Paula opinan que no hay que tener miedo a las plataformas 2.0. "La desinformación en cuanto a las redes sociales, eso sí que da miedo. En nuestro caso compartimos los seis todos nuestros contenidos en redes sociales y estamos pendientes los unos de los otros de las publicaciones del resto. Mientras se esté bien informado y al día, los peligros se minimizan", defienden.  
No sólo creen que su fama en YouTube no les perjudica, sino que están convencidos de que podría ayudarles a labrarse una carrera profesional. "Esto no es sólo grabar un vídeo y subirlo, hay mucho trabajo detrás de las cámara que hace que cada día aprendan", afirman los padres de estos jóvenes trillizos.

martes, 28 de febrero de 2017

Sinestesia y aprendizaje



Los colores de Levy para Bach coinciden con los míos.

Fue muy extraño descubrir que lo que me pasaba a mi no le pasaba a todo el mundo. Que hay gente que no ve colores en las letras ni en los números y que no siente sabores en los sonidos.

Fue un alivio descubrir que lo que me pasaba tenía nombre y no era grave: sinestesia. La mezcla de los sentidos.

Incluso tengo una hipótesis sobre cómo los niños sinestésicos pueden llegar a tener dificultades de aprendizaje a causa de los materiales utilizados en la educación infantil: cuando a mi me enseñaban una "I" azul, había una especia de cortocircuito en mi cerebro. ¡Una "I" azul! ¡Qué despropósito! O un 5 amarillo. ¿¿A quién se le ocurre? ¿Que dibuje un 8 rojo? ¡De ninguna manera!

A los niños sinestésicos hay que enseñarle las letras y los números en blanco o negro para que no haya interferencias. Podría escribir una tesis sobre el tema. Podría salvar la educación de muchos niños con ella.


Dance of Harmony from Michal Levy on Vimeo.


sábado, 28 de enero de 2017

Se busca Pepito Grillo



Como siempre, tengo muchos proyectos en mente. No dejo nunca de tener ideas y quisiera hacerlo todo y hacerlo ya. Uno de mis propósitos para 2017 es trabajar en estos proyectos uno detrás de otro (y no de cinco en cinco como hacía antes). Trabajar en uno y no dejarlo hasta que esté terminado. Dicen que el compromiso con uno mismo siempre es más débil que el compromiso con los demás, quizás por vergüenza o por dignidad, no lo sé.


El caso es que se me ha ocurrido pedir ayuda para desarrollar cada proyecto. ¿Qué tipo de ayuda? Muy sencillo: busco personas que estén interesadas en lo que hago y vayan siguiendo el proceso de creación de cada nuevo libro, taller o lo que surja. Busco a Pepito Grillo.


La idea es que, de un lado, yo tenga el compromiso de compartir periódicamente la evolución del proyecto y que ellos (vosotros) me deis vuestras impresiones sobre el trabajo. Quiero comentarios, críticas y sugerencias para que el producto final tenga la mejor calidad posible.


He empezado a utilizar la estrategia de Pepito Grillo con el taller de finanzas para padres y me está gustando la experiencia. Yo estoy trabajando más y mejor que cuando sabía que nadie iba a ser testigo del proceso y ellos pueden acceder al taller prácticamente gratis.


¿Gratis? 


Bueno, prácticamente.


Puedes aportar la cantidad que quieras, a partir de $1 (más iva si estás en Europa, lo siento). Únete a nuestra comunidad de Patreon y podrás formar parte de los grupos de prueba de cada nuevo proyecto que lance, además de tener acceso a artículos y vídeos que sólo publicamos allí.


¿Quieres ser mi Pepito Grillo?


martes, 10 de enero de 2017

Luchar



Una mujer a la que admiro (y a la que os recomiendo seguir en Facebook) ha escrito esto hoy en su muro:


Harta de leer sobre emocionantes sistemas educativos que revolucionarán las aulas.Flipped clasroom, aulas abiertas, los jesuitas se inventan un nuevo método como el finlandés... 
Harta de investigaciones punteras, que nos dejarán boquiabiertos y de legislación inclusiva que nos salva cada día de la mediocridad. Hasta las narices de leer con ilusión sobre profesores luchadores y heroicos que saben sacar lo mejor de sus alumnos y que venden libros y dan charlas motivadoras que nadie pone en práctica en ninguna parte pero que todos aplauden. Mis ídolos eran esos profesores geniales que han llegado a lo más alto tras años de desesperación. Ya no.
Cansada de recibir panfletos, llamadas y consejos con soluciones para mentes brillantes, adaptaciones, psicólogos de métodos novedosos y experiencia probada. Ejercicios y técnicas, a la mierda. Tampoco me lo creo. 
Llevo casi diez años leyendo sobre educación y Altas Capacidades y dando la chapa con este tema hasta darme cuenta de que ya es hora de cerrar el chiringuito. Nada de esto existe en mi mundo, no existe, y me siento estúpida por haber leído tanta gilipollez inútil y buscado y creído que luchando se consigue la victoria. Pues no. No se consigue. 
Esto es tan inútil como cuando pasé seis años leyendo sobre el cáncer, desbrozando cada año los informes del congreso americano de oncología, leyendo cada estudio, investigación puntera, debatiendo con médicos y radiólogos, siguiendo ese nuevo protocolo en marcha, y ese novedoso tratamiento que curaba tal o cual tipo de células malignas en ratones. 
Ahí está el tema. El cancer se cura en ratones. Se cura sobre el papel. Se cura si hay suerte y si no, pues no.Ni somos ratones, ni luchar equivale a nobleza."Luchar" es una forma de creer que algo tiene solución.



Estoy completamente de acuerdo con ella. Comprendo su hartazgo, su frustración, su cansancio, su impotencia. Y creo que se equivocó de batalla. Ni siquiera me gusta la expresión de "luchar por". Por más noble que sea el propósito yo no elijo la batalla. Elijo la paz. Y la paz pasa por cambiar la lucha contra algo por el trabajo a favor de algo. ¿A favor de qué? De los niños, de su educación y de la paz en la familia.




Esto es lo que le he respondido, porque a esto es a lo que dedico mi vida entera:


Yo lo tengo clarísimo: "piensa globalmente, actúa localmente". La solución siempre va a ser individual, familiar. A mi no me sirve de nada que en 2030 vayamos a tener un sistema escolar de la leche (que tampoco me lo creo). Ni me sirve de nada copiar a Finlandia para ser los primeros en Pisa. Lo que me sirve es que mis hijos reciban una educación adecuada HOY. Así que hago todo lo que está en mi mano para dársela. 
Por eso mis talleres y asesorías ya van más dirigidas a familias que escolarizan que a familias que no escolarizan. Para que se den cuenta de cuánto pueden hacer por sus hijos, de que pueden empezar YA mismo, y de que no tienen que recoger firmas, ni salir a la calle con camisetas verdes ni pelearse con ningún inspector de educación ni mucho menos con el ministro. Hay que dejar de victimizarse y buscar culpables y empezar a responsabilizarse. "Piensa globalmente, actúa localmente". La pregunta es: ¿Qué estás dispuesto a hacer hoy, aquí y ahora, por tus hijos?