martes, 25 de julio de 2017

Cómo NO redactar un email



Hace algunos años escribí un artículo titulado 8 formas de evitar que te conteste un email. El artículo levantó algo de polémica, dijeron que era una maleducada y otras lindezas.

Con el tiempo he aprendido que un factor decisivo para el éxito profesional (especialmente si trabajas por tu cuenta, pero no únicamente) es tener un sistema de trabajo sólido, no sólo en cuanto a rutinas y organización sino también sobretodo en cuanto a las condiciones que estás dispuesto a aceptar. Cómo trabajas, qué le pides al cliente y qué le ofreces, hasta dónde estás dispuesto a negociar esas condiciones, a dejar que te impongan las suyas y, con ello, a permitir que sean otros quienes dispongan de tu tiempo.

Una de las claves de la productividad es, precisamente, la gestión del tiempo. Para que esa gestión sea eficaz es necesario, hoy más que nunca, una buena gestión del email y de las redes sociales. Hoy traigo un ejemplo práctico (y real) de cómo no redactar un email si quieres que te contesten y si además quieres que la respuesta sea positiva, claro.















Recibí este mensaje desde una dirección de Gmail (aquí el debate está abierto: ¿es más profesional usar una dirección de empresa?): 


Hola. Me preguntaba si aceptáis post invitados en vuestro blog. Tengo preparado un artículo de gran calidad en la redacción y lo suficientemente extenso, es perfecto para vuestra web. Lo único que me gustaría incluir en el artículo es una línea sobre el autor en el último párrafo del artículo con un enlace o, si es posible, incluir este en el cuerpo del texto. ¿Queréis que os envíe el artículo para que podáis echar una ojeada? Muchas gracias, YYY, Creador de contenidos en XXX


Y ahora vamos a hacerle un pequeño fisking:

1) Estás escribiendo a la dirección de una persona, no de una empresa, grupo ni colectivo, así que no deberías dirigirte a mi en plural.

2) Tengo varios blogs, si hubieras investigado un poco lo sabrías y especificarías en cuál de ellos te interesa publicar.

3) Si ya tienes preparado ese artículo ¿por qué no me dices cómo lo has titulado, de qué va y cuál es esa extensión que consideras "suficiente"? Así yo podría saber si encaja en alguno de mis blogs.

4) Quedaría muy profesional si en tu firma incluyeras un enlace a la web de la empresa para la que trabajas. Pero no, tengo yo que molestarme en buscarla en internet si quiero saber de qué va y si realmente esa persona trabaja para esa empresa.

Obviamente se trata de una campaña de captación de enlaces y no me interesa participar. Pero supongamos por un momento que sí me interesa utilizar este tipo de estrategias para posicionar mis blogs. Desde luego no lo  haría con alguien que se dirige a mi con esta falta de profesionalidad.  Porque cuando envías un email tienes que pensar un poquito en la persona que lo va a recibir y redactarlo de forma que se note.

Llamadme borde, si queréis, pero este email se queda sin contestar.